No existía el tiempo, no pasaban las horas. Comíamos cuando teníamos hambre, y bebíamos cuando teníamos sed. Nos acostábamos cuando teníamos sueño, y nos levantábamos cuando nos daba la gana; era una paréntesis temporal en nuestras agitadas vidas, repletas de desastres, miedos y preocupaciones....
Pero el verano pasó rápido, demasiado rápido... y el invierno nos cogió por sorpresa, el frío terminó con las risas interminables, y con todo lo demás.
definitivamente,HOLA INVIERNO

Hola Olioli!! Gracias por el comentario en lavidaenbolas...
ResponderEliminarTú quien eres ? Me alegro de que te animes a compartir con tu blog!!
1 beso!